Internacional
Cierre de empresas públicas: balance entre eficiencia estatal y déficit cero
La verdad es que me causa gracia ver a los kirchneristas lloriqueando por el cierre de empresas públicas que eran un aguantadero de militantes y una máquina de quemar guita de los contribuyentes. Tienen que entender de una vez por todas que el Estado no está para bancarle los curros a los amigos del poder ni para sostener estructuras inviables a costa del esfuerzo del laburante que se levanta todos los días a remarla. Si queremos ser un país serio, la motosierra no es una opción, es una absoluta necesidad institucional.
Ahora bien, más allá de que celebro el orden fiscal y la baja de la inflación que estamos logrando, me parece que las formas importan y a veces se abusa de una retórica agresiva que no le hace bien a la convivencia democrática. No podemos caer en el mismo nivel de chicanas berretas que usaban los K durante décadas; la defensa de la república y la división de poderes se hace con firmeza en las convicciones pero con respeto republicano, sin llevarnos puestos los carriles institucionales.
Decime la verdad, ¿te parece sostenible seguir viviendo del déficit o te da vergüenza ajena ver cómo defienden el modelo empobrecedor que nos dejó al borde de ser una villa miseria gigante?