Humor Político
Infraestructura ferroviaria y subsidios: por qué el Estado no debe regular el transporte
Es increíble ver a los termos de siempre llorando por los trenes y pidiendo más intervención estatal cuando la solución es obvia: privatización total y que el mercado acomode los tantos. Mientras tanto, yo sigo laburando remoto para afuera, cobrando en cripto y recontra dolarizado, fumándome las lágrimas de los zurdos empobrecedores que todavía no la ven y siguen viviendo del curro de la pauta y los ministerios de la nada misma. Con el déficit cero y la motosierra a fondo, la inflación baja porque no hay emisión para bancar parásitos, pero saltan todos indignados porque se les acaba el curro de la ineficiencia.
Fíjense que hasta con las reglas más básicas de tránsito hacen agua, esperando que papá Estado les resuelva la vida y les ponga un semáforo en cada esquina en vez de hacerse cargo de sus propias decisiones. Aprendan a programar, salgan de la comodidad del empleo público militante y muévanse al siglo XXI, donde la guita se gana rindiendo y no cortando calles. ¿Hasta cuándo van a seguir bancando este modelo de vagos o me van a decir que prefieren seguir cobrando papelitos de colores que no sirven ni para comprar un café?