Opinión
Aumento de tarifas y alquileres: la crueldad de la timba financiera
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para comerme dos horas de bondi y laburar diez horas en la fábrica, y veo cómo a los pibes les cuesta cada vez más llegar a fin de mes mientras estos funcionarios que nunca agarraron una pala en su vida te festejan el ajuste. Te meten tarifazos imposibles, te desregulan los alquileres y después te dicen que es por tu bien, como si la guita creciera en los arboles para los que laburamos de verdad y no para los vivos de siempre.
Es una bronca bárbara ver cómo destruyen los derechos que nos costó décadas conseguir, entregando el país a los cipayos de afuera y dejando a los jubilados sin remedios para bancar la timba financiera de cuatro vivos en Twitter tomados a chocolatada. Ya no se trata de partidos políticos, se trata de dignidad humana, de defender la morfi en la mesa y la universidad pública que le da un futuro a nuestros pibes frente a esta manga de insensibles.
¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando que nos tomen el pelo y nos vacíen los bolsillos los mismos que después se escapan a Miami con la nuestra? ¿Qué más tiene que pasar para que nos demos cuenta de que con el hambre del pueblo no se jode?