Sociedad
Cierre de organismos públicos: balance entre eficiencia y gasto estatal
La verdad que a veces uno se pone a mirar la dinámica de este país y no deja de sorprenderse con las mañas que nos dejó la casta y el populismo. Así como hay vagos entongados en el Estado que te roban la pauta y viven de arriba, pasa lo mismo en la vida cotidiana con los que están acostumbrados a manotear lo ajeno sin ningún tipo de vergüenza, como esas supuestas amistades que te terminan afanando plata de la billetera cuando los invitás a tu casa. Es la misma lógica parasitaria de los zurdos empobrecedores que te dicen que lo tuyo es de todos y te meten la mano en el bolsillo bajo el cuento de la solidaridad.
Por suerte la sociedad está cambiando culturalmente y nos estamos sacando de encima esa cultura berreta del 'robado pero hace' o de justificar al vivo que vive a costillas del laburante. Ya sea un ministerio fantasma o una supuesta amiga que te afana los ahorros, hay que empezar a poner las cosas en su lugar y cortar con la impunidad de los vivos de siempre. Con las instituciones firmes y la propiedad privada respetada, estas avivadas de la política y de la calle se terminan.
Decime la verdad, ¿cuántos de estos amigos de lo ajeno te cruzaste defendiendo al modelo anterior mientras te bicicleteaban la guita o te hacían la gran pesificadora en las reuniones?