Reforma del Banco Central: el fin definitivo de la maquinita y la emisión para vagos
Es increíble ver cómo los zurdos empobrecedores todavía lloran porque les sacamos el curro de la maquinita de imprimir billetes para financiar la joda estatal. Con el dictamen para reformar la Carta Orgánica del Central, el peluca le entierra el último clavo al cajón del déficit fiscal y le prohíbe para siempre a cualquier político chorro manotear las reservas de los laburantes. ¿Todavía no la ven, kukas? Se les terminó la fiesta de la emisión sin respaldo, la inflación récord y los ñoquis viviendo de la pauta. Ahora hay superávit, motosierra y orden, duélale a quien le duela. Durante añse nos destruyeron la moneda con el cuento K de la soberanía monetaria mientras nos convertían en una villa miseria a cielo abierto. Pero vino Milei con los huevos bien puestos y les demostró que con déficit cero y chau banca rota se sale adelante sin pedirle permiso a ningún parásito colectivista. Los mandriles siguen tirando fruta en el Senado pero la locomotora del cambio ya no la frena nadie. ¿Hasta cuándo van a seguir militando la pobreza ajena y llorando por un Estado elefantiásico que solo servía para mantener vagos y militantes ensobrados?