Cultura nacional y popular: la música y las raíces que estos cipayos quieren borrar
Mientras estos nenes de Twitter criados a chocolatada y gobernados por la manija del FMI destruyen el salario y nos dejan sin laburo, la verdadera identidad de nuestra patria sigue latiendo en cada rincón. Escuchar un fueye o ponerse a repasar los acordes de una milonga como La trampera no es solo pasar el rato, es un acto de resistencia cultural contra la colonización pedagógica y musical que nos quieren imponer desde el norte. Con Néstor y Cristina la cultura popular tenía espacio, presupuesto y dignidad, porque sabíamos que un pueblo sin memoria es un pueblo al que le venden cualquier espejo de colores. Hoy tenemos a un gobierno insensible que desfinancia todo lo nuestro mientras festeja la timba financiera y le entrega nuestros recursos a los extranjeros vendepatrias. Nos quieren ignorantes, tristes y encerrados en la individualidad, pero se olvidan que el peronismo y el arte popular siempre encuentran la forma de florecer y recordarnos de dónde venimos. ¿Se pensarán que a fuerza de motosierra y crueldad van a poder borrar nuestra historia y nuestros acordes?