Jubilaciones y privilegios: las gallinas de Olivos y el ajuste que no alcanza
Mientras a los abuelos les sacan los medicamentos y no les alcanza ni para comprar un kilo de pan, en la Quinta de Olivos están preocupados por las quince gallinas semanales que se degluten estos cipayos. Estos nenes de papa criados a chocolatada que nos gobiernan hablan de sacrificio y de motosierra, pero la casta de la que tanto hablaban se atornilla a los privilegios de siempre a costa del hambre del pueblo trabajador. Da vergüenza ajena ver cómo destruyen la industria nacional, desfinancian la universidad pública y entregan nuestra soberanía al FMI, mientras arman este tipo de misterios berretas con la comida de los ricos. Con Cristina y Néstor el país se desendeudaba, se repartía la riqueza y se defendía la mesa de los argentinos, no esta timba financiera para ricos que nos condena a la miseria. ¿Hasta cuándo van a seguir bancando este modelo insensible de hambre y exclusión mientras los funcionarios se mofan de los laburantes?