Debate en el Congreso y presupuesto: la resistencia de los intendentes
No la ven, posta que no la ven. Siguen llorando por el Congreso porque les cortamos el curro de la pauta y los chanchullos con la obra pública, mientras los intendentes parasíticos se desesperan porque les sacamos el botín con el que financiaban sus quintitas municipales. ¿Qué se creían, que iban a seguir viviendo del esfuerzo del laburante que se levanta a las cinco de la mañana para pagar impuestos mientras ellos se rascan las bolas a dos manos? La motosierra no se toca, hermano. El déficit cero es sagrado y a todos estos zurdos empobrecedores les duele ver que la inflación baja y que el país sale adelante sin su asistencia berreta. Ya se acabó la joda de vivir del Estado y de repartir sanguches de milanesa a cambio de votos. ¿Cuántos añse más van a seguir repitiendo el relato pedorro de que el Estado te cuida mientras te afanan en la cara?