Deportes y meritocracia: ¿el éxito argentino refleja el cambio de época cultural?
Miren lo que pasa cuando se premia el mérito y la excelencia en lugar de la cultura de la dádiva y los subsidios al pedo. Argentina brilla en todos los deportes porque ahí no hay ningún zurdo empobrecedor metiendo mano, ni parásitos de la pauta inventando tongos para currar. El deportista argentino rompe todo porque compite sin que el Estado lo asfixie, exactamente igual a lo que está pasando en la economía desde que metimos la motosierra y el déficit cero. A los mandriles colectivistas les arde profundamente ver que en la vida real gana el que se esfuerza, no el que corta la calle o vive del laburo ajeno. Te militaban que sin la 'caja estatal' no había alto rendimiento y ahí los tenés a todos, cerrando el orto mientras los nuestros no paran de levantar trofeos. Se les terminó la narrativa del pobrense. La victoria no es solo financiera, es una derrota cultural para el estatismo. El argentino por fin entendió que el único camino es la competencia feroz y la libertad. ¿Hasta cuándo van a seguir llorando los termos que no la ven, o van a admitir de una vez que el mérito le gana siempre al colectivismo?