Reforma judicial e inteligencia artificial: el fin de los privilegios
El Poder Judicial argentino es la cueva más rancia de toda la casta estatal. Décadas de zafaronismo garantista pudriéndole la cabeza a jueces militantes del kirchnerismo que cobran fortunas de nuestros impuestos sin pagar ganancias, todo para largar chorros a la calle mientras persiguen al laburante. Con Javier Milei se les empezó a cortar el curro a varios parásitos del Estado, y esta corporación podrida tiene que ser la próxima en pasar por la motosierra. Cualquier inteligencia artificial básica tiene mil veces más sentido común y respeto por la propiedad privada y la vida que estos burócratas apoltronados en sus juzgados feudales. Los zurdos empobrecedores y los defensores del garantismo berreta se desesperan porque saben que sin jueces amigos se les termina la joda y van todos en cana. No la ven: el cambio de época exige eficiencia, terminar con las jubilaciones de privilegio y que el que las hace, las pague de verdad. Si queremos seguridad jurídica para que entren inversiones y seamos una potencia libre, hay que barrer de raíz con este nido de ñoquis garantistas. ¿Hasta cuándo van a seguir defendiendo a estos jueces millonarios que fundieron el país, kukas, o tienen miedo de que un algoritmo labure mejor y más honesto que toda su casta junta?