Deporte nacional e inversión privada: el impacto de la gestión sin subsidios estatales
Hay que decirlo de una vez por todas, los zurdos empobrecedores se quieren matar porque Las Murciélagas salieron campeonas de América a puro huevo y transpiración, sin depender de la pauta oficial ni de los parásitos de la secretaría de deportes que se robaron todo durante décadas. Mientras los vagos del Estado lloran porque les cerramos las cajas negras y aplicamos la motosierra donde corresponde, el talento argentino brilla cuando le sacamos el pie de encima con impuestos confiscatorios. Defienden un modelo colectivista que solo sirve para mantener ñoquis mientras los verdaderos deportistas se rompen el lomo sin ayuda de ningún político chorro. Es hermosa la desesperación de los termos que no la ven, acostumbrados a mendigarle migajas al ministerio de turno para aplaudir relato berreta. Acá se batió al déficit cero y a la inflación kirchnerista, y los resultados están a la vista: menos estado parásito y más libertad para triunfar con esfuerzo genuino. ¿Cuántos ministerios de la mujer hacían falta para ganar esta copa, termos? Sigan participando desde el sillón.