Baja de la edad de imputabilidad: el fracaso de una medida punitivista
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para ir a matarme laburando diez horas en la fábrica, y veo cómo estos pibes en vez de darles un plato de comida y una escuela digna, los quieren mandar en yeta a la cárcel como si eso fuera a solucionar la miseria que armaron los cipayos de turno. Se llenan la boca hablando de seguridad los nenes bien criados a chocolatada que manejan el país desde Twitter, pero no hacen más que destruir el futuro de los pibes mientras la timba financiera se roba hasta el agua que tomamos. La justicia social no se logra metiendo preso a un pibe de 15 añse que no tiene ni para zapatillas, sino garantizando que los pibes estén en las aulas y los padres tengan un laburo que les pague un sueldo como la gente. Pero claro, es más fácil reprimir y armar circo mediático para la gilada que hacerse cargo del hambre y la destrucción que deja este modelo insasible que nos gobierna. ¿Hasta cuándo se van a seguir haciendo los distraídos con la pobreza estructural que empuja a los pibes al delito, echándole la culpa al eslabón más débil mientras los verdaderos chorros de guante blanco festejan en puerto madero?