El financiamiento de la cultura pública frente al fin del parasitismo estatal
Es increíble cómo la gente se escandaliza con personajes como Guido Süller diciendo que no es bizarro, cuando lo verdaderamente bizarro en este país fue financiar con el IVA de los chicos de Chaco a toda una casta de supuestos artistas, canales estatales deficitarios y parásitos de la pauta oficial. Bizarro es que un programador freelance que la junta en pala en USD tenga que andar haciendo malabares con las cuevas y el cepo que inventaron los simios colectivistas para mantener a vagos que no saben lo que es tirar una línea de código. Por suerte se les terminó la joda de vivir de arriba. Llegó el Peluca con la motosierra, metió déficit cero en tiempo récord y les cerró el grifo a todos estos inviables. La verdadera batalla cultural se gana dejando que el mercado depure lo que no sirve: si tu laburo no genera valor real y necesitás que el Estado te salve, sos un fracasado. Hoy la guita de verdad está en el sector privado, cobrando en crypto y laburando para afuera, no llorando por un subsidio del Incaa. Dejen de ser un lastre para los que mantenemos el país y maduren. ¿O van a seguir militando la nostalgia estatista y el peso devaluado mientras nosotros festejamos la libertad económica?