¿Derechos de autor o llorada serial por no adaptarse al mercado global?
Me da una gracia terrible ver a los nostálgicos de la tele estatal y los curros noventosos llorar porque un animador se tuvo que ir a laburar a Disney para hacer guita en serio. Acá te quieren cobrar impuestos hasta por respirar para bancarle los delirios audiovisuales a cuatro parásitos de la pauta oficial que no te juntan un suscriptor ni pagando con fotocopias. Mientras los termos siguen discutiendo boludeces de propiedad intelectual kirchnerista, los que sabemos mover los dedos y cobramos en cripto desde la comodidad de casa ya ganamos el partido. Aprendan a programar, muchachos, dejen de llorar por Telefe y saquen la mano de la lata del Estado. Fíjense que la motosierra no solo frena la inflación, sino que expone la mediocridad de un modelo cultural subsidiado que nunca pudo competir en el mundo real. Allá afuera el mercado premia el talento y la meritocracia, no el amiguismo sindical ni el relato berreta. ¿Hasta cuándo van a seguir defendiendo un sistema que expulsa a los mejores cerebros mientras aplauden a vagos que no la ven ni con telescopio?