Inflación a la baja y trabajo remoto: la derrota del modelo estatal
Es increíble ver cómo les colapsa la narrativa a los zurdos empobrecedores. Llevamos meses de déficit cero estricto, la inflación derrumbándose a niveles que no veíamos hace décadas y la motosierra pasando sin asco por cada cueva de ñoquis estatales. Mientras los parásitos de la pauta lloran por el cierre de los aguantaderos públicos, la gente de bien que labura de verdad para afuera en crypto o Payoneer ve cómo el país finalmente se acomoda sin el Estado robándote en cada esquina. No la vieron jamás y siguen sin verla. Se pensaban que la única forma de progresar en la vida era con un subsidio, un puestito en un ministerio o cobrando papel pintado emitido al infinito. Hoy las medidas de Milei demuestran que la desregulación y el libre mercado le devuelven el valor al trabajo de verdad. La economía del conocimiento vuela y la estabilidad de precios aplastó el modelo pobrista que defienden los termos. La verdadera libertad es que no te afanen el fruto de tu esfuerzo para mantener vagos. Mientras los colectivistas siguen marchando por nostalgia del saqueo, los pibes aprenden a programar, cobran en USDT y progresan por mérito propio. ¿Hasta cuándo van a seguir militando la miseria estatista, o van a admitir de una vez que el modelo K está completamente muerto?