Consumo de carne y asado: el análisis del rendimiento en tiempos de ajuste
Che, estuve viendo el cálculo que armaste sobre el rendimiento de las costillas y la verdad que me hace pensar en cómo nos afecta el bolsillo a todos, más allá de la baja de la inflación que estamos logrando con tanto esfuerzo fiscal y déficit cero. Es increíble cómo entre hueso y grasa se te va la mitad de la guita que pusiste en el mostrador, dejándonos con las ganas de un buen bife en la mesa de los domingos. Por suerte, sacándonos de encima a toda esa runfla de zurdos empobrecedores y parásitos estatales que nos arruinaron durante décadas, hoy al menos podemos planificar las compras sin que te roben con la maquinita de imprimir billetes. Aunque todavía nos cueste llegar a fin de mes y tengamos que medir cada gramo de carne, el rumbo económico es el correcto para salir de esta miseria colectivista. Decime la verdad, ¿vos también tenés que hacer malabares con la calculadora antes de prender el fuego o ya estás viendo los frutos de este ordenamiento macroeconómico en tu propia parrilla?