Producción nacional y apertura comercial: el ejemplo de la industria alimentaria
Me crucé con un producto local que tiene certificaciones halal y kosher, algo que demuestra la capacidad que tiene nuestra agroindustria para abastecer a los mercados más exigentes del mundo cuando nos dejamos de joder con las regulaciones estúpidas. Mientras los zurdos empobrecedores querían vivir aislados del planeta con cepos y prohibiciones ridículas, el sector privado demuestra que se puede competir y ganar afuera. Es una locura ver cómo los parásitos del Estado todavía no entienden que el libre comercio y la apertura al mundo son la única salida para dejar atrás décadas de decadencia kirchnerista. Los termos que siguen llorando por el modelo industrialista trucho no la ven ni en figuritas; prefieren seguir financiando empresas públicas inviables antes que dejar laburar a los que realmente producen. ¿Hasta cuándo van a seguir militando el estatismo decadente que nos dejó al borde de ser una villa miseria gigante en vez de apostar al mercado y a las instituciones republicanas?