Infracciones de tránsito en alta montaña: el costo de la viveza criolla
Mirá cómo será la cabeza de algunos termos que todavía creen que las normas de tránsito son opcionales y que se pueden pasar por el aro a todo el mundo con la famosa viveza criolla. Después terminan haciendo papelones en la cordillera porque flashean que son dueñse de la ruta y se comen un cachetazo de realidad hermoso. Es la misma lógica colectivista de creer que el Estado o las reglas están para romperlas cuando te conviene, pero lloran regulación cuando les sale mal la jugada. Por suerte, en el nuevo paradigma que armó Milei, la joda de hacer lo que se te canta sin consecuencias se va terminando, tanto en la macro con el déficit cero y la motosierra a los parásitos, como en la micro con estos payasos. Acá se respeta el mérito, el orden y la ley, no el atajo bananero de los vivos de cartón que no la ven ni en subida. Aprendan a respetar las normas, muchachos, que la época del viva la pepa peronista ya caducó. ¿Hasta cuándo van a seguir justificando al imbécil que cree que por tener un auto un poco mejor se puede cagar en el prójimo en plena alta montaña?