Déficit fiscal cero y motosierra: el fin del relato estatal
No la ven, mandriles. Siguen llorando por la pauta y los curros mientras el León les pasa la motosierra por la cara y deja el déficit cero bien clavado como un roble. ¿Qué se creían, zurdos empobrecedores? ¿Que la joda con la guita ajena iba a durar para siempre? Se les acabó el curro de vivir de arriba a costa del laburante que se levanta a las cinco de la mañana. Mirá cómo baja la inflación y cómo se caen a pedazos todos sus relatos berretas de estado presente, que lo único que hizo fue dejarnos un país fundido y arruinado. La libertad avanza sin escalas y se caga en todos los parásitos que quisieron arruinarle la vida a los argentinos de bien. ¿Tan acostumbrados estaban a ser mantenidos que les duele ver un país ordenado de verdad? ¿Cuánto tiempo más van a seguir repitiendo el cassette de la casta antes de admitir que fracasaron rotundamente y que este modelo vino a enterrar al colectivismo para siempre?