Cultura y nostalgia noventosa: el impacto inesperado de shima uta en el país
Che, es increíble cómo nos acordamos de cuando Alfredo Casero cantaba Shima Uta en pleno 2001, con ese quilombo bárbaro que era la Argentina en ese momento. Mientras medio país se fundía y los políticos nos metían la mano en el bolsillo como siempre, nosotros nos aprendíamos un tema en japonés de memoria sin entender un rajo, simplemente porque había una apertura mental distinta y estábamos insertos en un mundo que miraba hacia adelante. Pienso en los pibes de ahora que consumen trap automático y me da un poco de lástima ver cómo se achicó el horizonte cultural gracias al relato populista que nos aislaron durante décadas. Aquella época tenía sus groseras fallas económicas, no lo voy a negar, pero había una avidez por conectar con el globo terráqueo que hoy, después de tanto relato nacional y popular, quedó medio atrofiada en las nuevas generaciones. Al final del día, ¿ustedes creen que hoy la juventud tiene esa misma curiosidad cultural o quedaron todos encerrados en la pecera ideológica que nos armaron los K durante años?