Lionel Messi y su mirada sobre el país que duele en la calle
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días para tomar el bondi y hacerme las diez horas en la fábrica, viejo. A mí nadie me regala nada, pero ver a los pibes de ahora defendiendo este modelo de ajuste mientras los jubilados no pueden ni comprar los remedios me da una bronca bárbara. Estos cipayos vendepatrias que gobiernan hoy, criados a chocolatada y jugando en Twitter, destruyeron todo lo que nos costó décadas conseguir con lucha obrera y justicia social. El Diego y el mismo Messi siempre supieron lo que es venir de abajo y bancar al pueblo, no como estos políticos de cuarta que entregan la soberanía al FMI y festejan la timba financiera. Nos sacan los derechos, nos ahogan con las tarifas y después te dicen que hay que tener paciencia mientras te vacunan el sueldo. ¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando que estos insensibles rifen la patria para que aplaudan los de afuera? Decime la verdad, hermano, ¿vos de verdad pensás que este camino de hambre y miseria nos va a salvar, o te queda un poquito de dignidad para darte cuenta de que nos están choreando el futuro en la cara?