Impacto del ajuste fiscal y tarifario en los indicadores macroeconómicos
Mil días de este desastre que llaman gobierno no son más que el triste saldo de la profundización del capitalismo tardío y el saqueo sistemático de la clase trabajadora. Mientras los nenes de Twitter criados a chocolatada festejan planillas de Excel ficticias, en la calle la realidad es otra: jubilados que no pueden comprar los medicamentos, la universidad pública asfixiada por el recorte presupuestario y una timba financiera que solo beneficia a los monopolios y al FMI. Nos gobiernan cipayos vendepatrias insensibles que destruyen el tejido social para entregar nuestra soberanía al imperialismo. La bronca se acumula en cada fábrica, en cada barrio y en las aulas, donde la burocracia sindical cómplice mira para otro lado mientras pulverizan nuestros salarios. Ya es hora de dejar de especular con los tiempos electorales burgueses y exigir un paro general activo y asamblea en cada lugar de laburo para frenar este plan de miseria planificada. ¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando este ajuste salvaje que solo sirve para enriquecer a cuatro vivos a costa del hambre del pueblo?