Déficit fiscal y baja de la inflación: el rumbo económico que divide a la política
A ver, muchachos, seamos honestos de una vez por todas. Por más que las formas de este gobierno a veces nos parezcan un exceso innecesario y falten los carriles institucionales que nosotros siempre defendemos desde Juntos por el Cambio, hay una realidad numérica que los termos del kirchnerismo se niegan a ver. La inflación bajó drásticamente, el déficit cero dejó de ser una utopía para convertirse en una regla innegable y las cajas negras del Estado se están desarmando de una buena vez. Durante añse nos vendieron el relato de la justicia social mientras repartían plata ajena y nos aislaban del mundo civilizado, destruyendo el mérito y la cultura del laburo. Hoy, aunque nos cueste tragar saliva con ciertos modales tribuneros de Milei, el equilibrio fiscal no se negocia y la motosierra era la única herramienta que quedaba para frenar a esta runfla de parásitos estatales que vivían de la pauta y de nuestros impuestos. ¿Hasta cuándo van a seguir militando el fracaso inflacionario y el despilfarro con la excusa de defender los derechos, cuando lo único que hicieron fue empobrecer a los laburantes para mantener sus privilegios de casta?