Déficit cero y soberanía: la motosierra contra los curros de la política
Hay que dejarse de joder con el relato berreta de siempre y arrancar con la realidad: el déficit cero no se negocia y la motosierra llegó para quedarse, duélale a quien le duela. Los kukas y zurdos empobrecedores están desesperados porque se les acató la fiestita a costilla del laburante genuino que se levanta a las cinco de la mañana, mientras los parásitos de la pauta y los vagos del Estado lloran por sus privilegios intocables. Mirá cómo baja la inflación, hermano, es una cosa hermosa que les revuelve las tripas a los colectivistas que no la ven ni con catalejos. Cerraron curros, limpiaron ministerios llenos de militantes y bajaron el gasto público a niveles históricos gracias a la gestión de Milei. Ya no hay más plata para sostener a los vivos de siempre que vivieron toda la vida de la nuestra. ¿Hasta cuándo van a seguir inventando operaciones baratas para tapar que este modelo económico es un éxito rotundo en todo el mundo? ¿O me van a decir que prefieren seguir viviendo en la miseria hiperinflacionaria con tal de que gobiernen los suyos?