Sostenibilidad de los medios alternativos y el rol del periodismo militante
Qué querés que te diga, hermano, si hay algo que demuestra este momento jodido es que la única verdad es la realidad. Mientras estos nenes de papá criados a chocolatada en Twitter nos gobiernan a base de tuitazos y ajuste salvaje, los que bancamos la parada somos los laburantes que todavía tenemos un poquito de dignidad y memoria. Pagar una suscripción a un medio que no te quiera vender buzones del FMI no es pecado, es bancar la trinchera para que no nos apaguen la voz. Te meten tarifazos, te desfinancian la universidad pública, dejan a los abuelitos sin los medicamentos y después se hacen los picantes en las redes sociales porque la gente se organiza. Con Néstor y Cristina nosotros comíamos asado, teníamos el Conectar Igualdade, los pibes en las escuelas y científicos repatriados, no esta manga de cipayos vendepatrias que lo único que saben hacer es regalar el país a los buitres de afuera. Así que sí, que cada cual bance lo que le dicte la conciencia y el corazón peronista. Pero no me vengan con neutralidad periodística cuando Clarín y La Nación manejan la batuta de la mentira. ¿Hasta cuándo van a seguir aplaudiendo su propia miseria, muchachos?