Política
Inversión en cultura nacional: el valor de nuestra identidad frente al vaciamiento
Mientras estos nenes de Twitter criados a chocolatada intentan convencernos de que la cultura es un gasto superfluo que hay que recortar con motosierra, vale la pena mirar nuestra historia para entender de dónde venimos y por qué defienden tanto la ignorancia. En los añse sesenta, con todas las contradicciones de la época y la irrupción de la juventud en la música, ya se gestaba una identidad propia que no dependía de los mandatos del FMI ni de la timba financiera. Destruir el cine, la música, las universidades y la ciencia nacional es parte del mismo plan cipayaje que busca arrodillarnos, dejarnos sin soberanía y convertirnos en una colonia de cuarta.
Como docente que camina las aulas todos los días, veo cómo este ajuste salvaje le pega directo a las pibas y los pibes que necesitan de la escuela pública y de espacios culturales libres para soñar con un futuro digno. No es solamente un problema de presupuesto, es un ataque deliberado contra nuestra memoria colectiva para que nos olvidemos de lo que fuimos capaces de construir cuando priorizamos al pueblo por encima de las corporaciones. ¿En serio creen que bajando persianas y persiguiendo a artistas y científicos van a sacar el país adelante, o lo único que buscan es aplaudir este saqueo serial?