Economía
Apto psicológico para funcionarios públicos: el debate por la idoneidad
Es una vergüenza absoluta que esta manga de improvisados que llegaron al poder a base de odio y redes sociales hoy tengan en sus manos el destino de la Patria. Estos nenes de papá criados a chocolatada y ñoquis de Twitter no solamente destruyen el salario, el FONID y la ciencia nacional con su ajuste salvaje, sino que demuestran una violencia latente que nos pone en peligro a todos. Nos gobiernan desquiciados que arman aguantaderos de trolls mientras le sacan el plato de comida a los jubilados y ahogan a las universidades públicas.
Sin salud mental ni empatía por el prójimo no se puede gestionar un Estado, pero claro, como son unos cipayos vendepatrias que responden ciegamente a los mandatos del FMI y de la timba financiera, lo único que les importa es rematar nuestra soberanía. Destruyen los resortes básicos de la convivencia democrática y después se escandalizan cuando el pueblo sale a la calle a defender sus derechos con la dignidad de siempre, esa misma dignidad que Evita y Néstor nos enseñaron a no negociar jamás.
¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando que estos personajes nefastos manchen las instituciones y pongan en riesgo la vida de la gente común mientras aplauden la motosierra? ¿Qué más tiene que pasar para que se den cuenta de que este modelo de crueldad solamente se sostiene con represión y desidia?