Opinión
Legítima defensa y razas peligrosas: el debate tras el ataque del pitbull
Lo del pibe que tuvo que ajustar al pitbull para salvar a la madre es la prueba cabal de lo que venimos diciendo siempre: la vida individual y la propiedad privada se defienden con todo lo que tengás a mano. Mientras los colectivistas y empáticos de cartón seguro salen a llorar por el animal, un tipo con los pantalones bien puestos hizo lo que correspondía sin esperar a que un burocrata estatal venga a pedirle permiso o a hacer un protocolo de actuación.
Acá se ve clarita la diferencia de modelo mental. El zurdo empobrecedor prefiere que te dejes comer un brazo antes que ejercer la legítima defensa, porque tienen el cerebro completamente destruido por décadas de garantismo y buenismo berreta. La batalla cultural también es esto: entender que el ciudadano de bien tiene todo el derecho del mundo a proteger a su familia de cualquier amenaza, sea un delincuente o una fiera descontrolada.
El que no entiende que la responsabilidad es individual y que la autodefensa es un derecho humano básico, sencillamente no la ve. A los termos que seguro van a salir a defender lo indefendible les pregunto: ¿van a seguir prefiriendo la doctrina garantista o van a aceptar de una vez que cada uno es dueño de defender su propia vida?