Jubilaciones y veto presidencial: el ajuste que castiga a los abuelos
Hay que tener el alma seca y podrida para festejar con un asadito en Olivos mientras los abuelos no pueden comprar los medicamentos ni pagarse un kilo de carne. Estos nenes de papa criados a chocolatada y Twitter vinieron a destruir el Estado nacional para regalárselo todo a los buitres de afuera y a la timba financiera de los amigos del poder. Con Cristina y con Néstor los jubilados tenían movilidad, remedios gratis y dignidad, pero estos cipayos vendepatrias los mandan directo al muere con un ajuste salvaje que no se banca más. Te hablan de equilibrio fiscal sentado arriba del hambre del pueblo, entregando la soberanía y desfinanciando la universidad pública mientras la casta de verdad aplauden en los palcos. ¿Hasta cuándo van a seguir defendiendo este plan de miseria que destruye el laburo argentino y deja a las familias en la calle para aplaudirle las botas al FMI?