Economía
Política cambiaria y proyecciones del plan económico: análisis de las críticas
Hay que tener la cara de piedra para salir a cuestionar el rumbo económico cuando estamos logrando el milagro del déficit cero y bajando la inflación a pesar de todos los parásitos de la pauta y los zurdos empobrecedores que nos dejaron el país detonado. Ahora resulta que los viudos de la pesada herencia y los operadores de turno se creen economistas y salen a agitar fantasmas porque no la ven, acostumbrados a vivir del curro estatal a costilla del laburante que se rompe el lomo todos los días. La motosierra no frena y la baja del gasto público llegó para quedarse, aunque a más de uno le duela en el alma ver que el modelo liberal de Milei y Caputo es un éxito rotundo sin imprimir un solo papel pintado.
Dejen de llorar un ratito y acepten que se les acabó el negocio de vivir del Estado y de repartir la guita ajena entre amigos y militantes truchos. Estamos haciendo la reforma estructural más grande de la historia argentina, sacándonos de encima empresas públicas deficitarias y terminando con la fiesta de los vagos. ¿Hasta cuándo van a seguir tirando fruta con pronósticos catastrofistas que no se les cumplen nunca, o le tienen miedo a que el país despegue de una vez por todas?