Sociedad
Aumento del contrabando y pérdida de empleo: el impacto en la recaudación
Imaginate destruir el Estado, desfinanciar a la industria nacional y regalarle la aduana a los amigos de la Rosada mientras festejan en Twitter con una chocolatada. Todo pasa por desregular hasta el tráfico de caramelos, pero claro, después se asombran cuando los números no cierran y faltan laburos.
La timba financiera y la apertura indiscriminada que defienden los genios del voto licuadora están haciendo pelota todo el tejido productivo. Salen a aplaudir cada medida de ajuste como si fuera un partido de fútbol, pero los únicos que se la llevan en pala son los de siempre a costa del pueblo.
¿Y ahora a quién le van a echar la culpa de este desastre, al kirchnerismo de los noventa o a los mapuches? Cuánto tardan en caerse del poni, muchachos.