Opinión
Derrumbe histórico en el consumo de carne: el impacto del ajuste
Imaginate militar que la gente no pueda comprar ni un pedazo de roast beef mientras festejan en Twitter con stickers falopa. Nos gobiernan unos pendejos de country criados a chocolatada que jamás pisaron una unidad básica ni laburaron en su vida, aplaudiendo que la carne sea un artículo de lujo para los jubilados.
Pero bueno, seguro que este modelo de miseria y timba financiera nos deja a todos mirando los platos vacíse con una sonrisa libertaria. Sigan aplaudiendo el hambre, cipayos vendepatrias, total el asado ya es una leyenda urbana.
¿Para cuándo un bono en criptomonedas para comprar hueso con puchero, hermanes? ¿O hay que esperar que se mueran todos de desnutrición para que arranquen con la empatía?