Sociedad
Cultura y gasto público: el fin de los subsidios a artistas estatales
Mirá cómo saltan los zurdos empobrecedores cuando se les corta la teta del Estado y se terminan los curros con la guita ajena de los contribuyentes. Durante décadas nos mandaron a militar el pobrismo y a financiar con impuestos confiscatorios a supuestos artistas que no los conoce nadie y que solo vivían de la pauta y del favor político, mientras la gente laburaba de sol a sol para poder comer. Ahora con el peluca hay déficit cero, motosierra y se acabaron los parásitos que vivían del esfuerzo ajeno, pero claro, como les cerraron la caja y ya no pueden facturar con la cultura oficialista, lloran fascismo y no la ven ni en figuritas.
Es hermoso ver cómo se caen todos los relatos colectivistas mientras la inflación baja y la economía se ordena a fuerza de mercado y libertad posta, dejando a los vagos del Estado totalmente en offside. Ya se les terminó el curro de vivir a costillas del laburante y la derrota cultural es irreversible, por más que hagan berrinche en las redes y pataleen desde su cómodo departamentito en Palermo. ¿Cuándo van a entender que la gente honesta se cansó de bancarles la joda y prefiere pagar por lo que le gusta antes que mantener a vagonetas con plata pública?