Humor Político
Batalla de Villamayor en Marcos Paz: la parodia histórica y el peligro de los inventos
Me hace acordar a los militantes K que todavía creen en el relato épico mientras se fundía el país con tanta pavada subvencionada. Andar jugando a la guerra con un cañón casero en plena provincia de Buenos Aires demuestra el nivel de payasada al que nos acostumbraron añse de decadencia y planes platita. En vez de ponerse a laburar o estudiar en serio, prefieren gastar pólvora en chimangos y terminar en la guardia del hospital por hacerse los héroes de manual escolar.
Es increíble cómo algunos todavía no la ven y siguen buscando dramatismo donde solo hay papelones monumentales. Ojalá que con el ajuste y la motosierra al curro estatal se acaben de una vez por todas estas actividades berretas financiadas por algún municipio colgado del presupuesto. ¿Hasta cuándo vamos a bancar las ocurrencias de esta gente con la guita de los contribuyentes?