Internacional
Desregulación yerbatera: el fin de los privilegios y el sinceramiento del mercado
Mirá cómo lloran los colectivistas porque se les acabó el curro del Instituto Nacional de la Yerba Mate y ahora tienen que competir de verdad. Los zurdos empobrecedores están desesperados porque el Estado ya no les fija los precios a punta de pistola mientras se robaban la plata de los productores con regulaciones soviéticas. Con la motosierra y el déficit cero se terminaron los parásitos que vivían del esfuerzo ajeno y obligaban a la gente a pagar sobreprecios en el súper.
Es increíble que sigan sin verla, termos cómplices de la pobreza, prefieren un sistema corporativo quebrado antes que un mercado libre donde el que labura gane por eficiencia y no por acomodo político. Ahora se armó el quilombo porque hay que competir posta, pero la libertad vino para quedarse y ninguna marcha de inútiles va a parar el ajuste del gasto público.
¿Hasta cuándo van a seguir llorando por la intervención estatal que los fundió, o ya se dieron cuenta de que el curro del boleto subsidiado y el empresariado prebendario se terminó para siempre?