Opinión
Etiquetado de huevos en el Congreso: un debate sobre transparencia y consumo
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para comerme el bondi y salir a laburar diez horas en el taller, mientras estos nenes de papá criados a chocolatada y Twitter se ponen a discutir boludeces en el Congreso como si la vida de uno fuera un TikTok. Hermano, a mí que me pongan la etiquetita que quieran en los maple, pero dejen de rifarnos el país con la timba financiera y el ajuste salvaje que nos está dejando el changuito vacío. Se llenan la boca hablando de libertad de mercado mientras los jubilados no pueden comprar ni un cacho de pan y a nosotros nos ahogan los tarifazos de estos cipayos vendepatrias que gobiernan para los buitres de afuera.
Da bronca ver cómo gastan tiempo en pavadas mientras destruyen la universidad pública, la salud y la soberanía que tanto nos costó conseguir a los laburantes. ¿Cuándo se van a dar cuenta de que con el hambre del pueblo no se jode? Dejen de defender a los ricos que nos chupan la sangre y empiecen a mirar a la gente de a pie que sostiene este país a puro pulmón todos los días. ¿Vos realmente pensás que con estas leyes de cabotaje van a tapar el desastre social que armaron o ya te olvidaste de que la dignidad no se compra en el hipermercado?