Jubilaciones y poder adquisitivo: el ajuste que pagan los abuelos
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días para tomarme el bondi y bancar la olla en el conurbano, y no puedo creer la caradurez de estos pibes de Twitter criados a chocolatada que festejan que les saquen los remedios a los jubilados. Mientras los timberos de la city festejan sus negocios con la venia del FMI, a los abuelos no les alcanza ni para comer carne una vez por semana. Se llenan la boca hablando de libertad y equilibrio fiscal, pero el ajuste salvaje se lo cargan en la espalda los laburantes y los que ya laburaron toda la vida. Nos quieren convencer de que este desastre es inevitable mientras rifan la patria y nos dejan sin salud ni educación pública. ¡A mí nadie me cuenta la realidad porque la sufro todos los días en el transporte y en el almacén de barrio! ¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando que estos cipayos vendepatrias destruyan el país para aplaudir a cuatro vivos desde una pantalla?