Opinión
Venta de Supermercados DIA: el impacto en el consumo y los trabajadores
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para comerme el bondi y laburar diez horas en la fábrica, y ahora resulta que estos multinacionales se venden y se compran como si fueran figuritas mientras a nosotros nos ahoga la inflación. Te arman este circo de la timba financiera donde los nenes bien criados a chocolatada en Twitter festejan las inversiones, pero la realidad es que atrás de cada góndola hay laburantes que no llegan a fin de mes y jubilados que tienen que elegir entre comer o comprar los remedios. Nos gobiernan cipayos vendepatrias que entregan todo al mejor postor y después te hablan de libertad mientras nos vacían el bolsillo a los que levantamos este país con esfuerzo.
A esta altura ya no le creo un carajo a ningún político ni a los vivos de siempre que se llenan la boca hablando de libre mercado sentado en una oficina con aire acondicionado. Con Néstor y Cristina teníamos al menos un Estado presente que defendía el plato de comida de los argentinos, no esta manga de insensibles que entregan los resortes de la economía a los fondos buitre y a los amigos del poder. ¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando este ajuste salvaje que destruye el empleo y las changas de los barrios mientras festejan los balances en Wall Street?