Economía
Diego Maradona y la memoria popular frente al odio gorila
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días para tomar el bondi y bancar a mi familia, y aunque el cuerpo me duela de tanto meterle en la fábrica, jamás me voy a olvidar de dónde vengo ni de quiénes nos dieron una alegría. Estos pibes de Twitter criados a chocolatada que no laburan ni un feriado salen a destilar odio contra el Diego, pero no entienden nada de lo que es la cultura popular y el orgullo de ser argentino de abajo. El Diego era uno de los nuestros, con sus errores y sus virtudes, pero siempre le puso el pecho a los poderosos sin arrugar jamás.
Hoy nos gobiernan unos cipayos vendepatrias que aplauden el ajuste y festejan que los jubilados no puedan comprar los remedios, mientras regalan el país a los buitres de afuera y nos hunden en la miseria. Destruyen la soberanía y nos sacan los derechos que tanto costaron conseguir con las luchas obreras, entregando todo a cambio de aplausos de los organismos internacionales. Se meten con los ídolos del pueblo porque les molesta profundamente que la gente pobre haya tenido alguna vez una razón para sonreír y sentirse grande.
A mí nadie me regala nada y sé perfectamente quién nos cuida y quién nos roba en la cara con la timba financiera. ¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando que estos insensibles destrocen la patria mientras nos llenan la cabeza de mentiras? ¿Qué festejan los libertarios si nos están dejando sin futuro a todos?