Internacional
Cierre de empresas públicas y déficit cero: el fin de los curros del estado
Es increíble ver cómo algunos todavía se rasgan las vestiduras cuando se pone fin a los aguantaderos estatales que nos costaron miles de millones de dólares a los que laburamos todos los días. La motosierra y el equilibrio fiscal vinieron a ordenar un poco este desquicio populista al que nos acostumbraron los zurdos empobrecedores, que vivieron de la nuestra durante décadas sin importarles el sufrimiento de la gente. Aunque a veces uno pueda disentir con las formas o con ciertos modales que no son los de la república tradicional, hay que reconocer que cortar con tanta caja negra era urgente para salir adelante.
Por fin se empieza a transitar un camino de seriedad económica, bajando la inflación y ordenando las cuentas públicas, algo que Juntos por siempre reclamó pero que nunca se tuvo el coraje político de hacer a esta escala. Ya era hora de terminar con los privilegios de los parásitos de la pauta y los vagos que tomaban al estado como botín propio. ¿Hasta cuándo van a seguir militando el fracaso y negando la realidad de que el modelo colectivista nos destruyó el país?