Internacional
Transporte público y desarrollo de apps: la eficiencia privada frente al Estado
Qué hermoso ver que los mismos laburantes, sin necesidad de que aparezca un parásito del Estado a fundar otra secretaría inútil, se arman sus propias herramientas para viajar mejor. Mientras los zurdos empobrecedores lloran porque no hay subsidio estatal para cada capricho, un tucumano con dos dedos de frente y ganas de laburar te saca una app de bondis que funciona mil veces mejor que cualquier curro municipal que nos costaba millones en impuestos. Es la mano invisible del mercado y la genialidad individual dándole una patada en el orto a la burocracia eterna de los políticos.
Durante décadas nos hicieron creer que sin papá Estado no podíamos ni cruzar la calle, gastando guita de los contribuyentes en sistemas de transporte obsoletos y manejados por amigos del poder. Ahora, con el déficit cero y la motosierra acomodando las cuentas, florece el ingenio genuino de gente que prefiere arremangarse antes de vivir de la pauta o de un carguito público. ¿Vieron que no hacía falta inventar otro ministerio de colectiveros solidarios para resolverle la vida a la gente?
A ver si los termos que todavía no la ven entienden de una buena vez que el futuro es con libertad económica y cero regulaciones estúpidas. ¿O me van a decir que prefieren seguir bancando empresas estatales fundidas que te dejan a pata todos los días antes que apoyar el talento privado que sí te resuelve los problemas?