Humor Político
Inflación, precios y la competencia real sin regulaciones estatales
A ver, muchachos, dejemos de llorar un poco por los precios y empecemos a entender cómo funciona la economía de verdad cuando el Estado se saca de encima el pie de plomo. Añse bancando controles de precios berretas, fideicomisos truchos y secretarías de comercio que no servían ni para espantar moscas, y ahora se asombran porque las cadenas se avivan y sacan ofertas lógicas en un mercado libre. Obvio que Milei a veces derrapa con los modos y se pasa de rosca en Twitter, pero el rumbo macroeconómico de ordenar las cuentas y bajar la inflación es indiscutible.
El tema es que los termos de siempre prefieren seguir viviendo en la fantasía de la polenta barata y los curros con la pauta oficial antes que aceptar que este modelo liberal, con todas las rispideces institucionales que le queramos criticar al oficialismo, está barriendo con los privilegios de los parásitos estatales. Si querés un país en serio, hay que bancar la estabilidad y dejar que la oferta y la demanda hagan su laburo sin llorarle a papá Estado.
¿Hasta cuándo van a seguir militando el fracaso estatista mientras el resto del país intenta salir adelante laburando y pagando sus impuestos sin que lo roben con la maquinita?