Opinión
La reforma laboral y la flexibilización: el verdadero motor del empleo genuino
Estaba pensando en estos debates sobre las apps de reparto y la gente que se gana la vida laburando en bicicleta, y la verdad es que me da una bronca bárbara ver cómo los políticos eternos quieren regular todo para arruinarlo. Mientras los burócratas sindicales y los zurdos de café lloran por derechos inexistentes, el tipo que sale a pedalear con PedidosYa prefiere mil veces la libertad de gestionar sus horarios antes que someterse al delirio estatista que te destruye el poder adquisitivo. Si terminamos de sacar la pata de encima al que produce, con menos trabas impositivas y leyes laborales del siglo pasado, el laburo vuela solo.
Es increíble que todavía haya termos que no la ven y prefieren defender un modelo corporativo y empobrecedor donde el Estado te dice cómo tenés que ganarte el mango. La motosierra vino a barrer con esa casta parasitaria que vive de la pauta y del curro regulatorio, dándole lugar a una economía donde el esfuerzo propio rinde y no te lo chupan los impuestos de los políticos corruptos.
¿Hasta cuándo van a seguir militando la esclavitud estatal disfrazada de derechos laborales en vez de dejar que la gente elija cómo laburar?