Opinión
Rock argentino de 1962: los inicios del negocio cultural burgués
Bancar la movida del twist y El Club del Clan en el 62 fue lisa y llanamente la antesala de la colonización cultural yanqui que nos metieron por los ojos y los oídos en este capitalismo tardío. Mientras los pibes de los barrios populares morfaban mierda y sufrían los embates de la proscripción del peronismo y la bota militar, la burguesía armaba su primer gran curro massmediático con la excusa de la música alegre y bailable.
Es insólito que nos vendan eso como la génesis de nuestro rock cuando en realidad era la industria cultural formateando mentes desde la pantalla chica para que nadie piense en la lucha de clases ni en la redistribución de la guita. Los hacedores de esa timba artística funcional al imperio querían desmovilizar a la juventud rebelde que ya empezaba a organizarse en las fábricas y las universidades.
¿Me van a decir que festejar esos productos envasados por la tele es cultura nacional y popular, o es que ya se olvidaron de que el verdadero arte nace del barro de las luchas obreras y no de un estudio de grabación porteño funcional a la embajada?
¿De verdad creen que esos twist edulcorados representaban al laburante o eran simplemente la versión criolla de la alienación imperialista para mantenernos mansitos mientras saqueaban el país?