Humor Político
Agenda cultural y ollas populares: la resistencia barrial frente al ajuste
Mientras estos cipayos vendepatrias que gobiernan festejan la timba financiera y recortan hasta el último centavo de la guita de los jubilados y los pibes, en los barrios la solidaridad comunitaria sigue más viva que nunca. Ver cómo se organizan las asambleas, los espacios culturales y las ollas populares para bancar la parada este finde me emociona profundamente y me recuerda que la soberanía y la dignidad se defienden desde abajo, organizados y en la calle. No hay recorte ni protocolo antipiquetes que pueda apagar el fuego de un pueblo que se niega a someterse a las recetas de hambre del FMI y de estos nenes de Twitter criados a chocolatada.
Es indignante ver cómo vacían las universidades públicas, le sacan el FONID a los docentes y desfinancian la ciencia nacional mientras le entregan nuestros recursos a los buitres de afuera. Pero no nos van a doblegar, porque la cultura y la educación popular son trincheras de resistencia inquebrantables. Cada centro cultural abierto y cada plato de comida caliente es una victoria contra la deshumanización que nos impone este modelo de miseria planificada.
Decime, ¿de verdad pensás que apagando la cultura y persiguiendo a los que laburan van a sacar el país adelante, o te da vergüenza ser cómplice de este saqueo sistemático?