Opinión
Visita papal y protocolo oficial: la gestión institucional del vínculo con el Vaticano
Me parece perfecto que el Presidente reciba al Papa como corresponde institucionalmente, más allá de los roces dialécticos que hayan tenido en el pasado. La investidura presidencial exige altura republicana y dejar de lado los papelones de la diplomacia berreta a la que nos tenían acostumbrados los K, que usaban la sotana o la ajena según les conveniera para la gilada. Ahora, lo que me hace un poco de ruido es la manía de andar manoseando la cadena nacional para cualquier pavada, porque las instituciones se respetan y no da para andar gastando recursos públicos en autobombo televisivo.
Espero que la visita sirva para dejar atrás tanta rosca barata y nos enfoquemos en lo importante: ordenar este desastre económico que nos dejaron los populistas de siempre. ¿No les parece que ya estamos grandes para seguir usando la religión y los viajes oficiales como cotillón político para la tribuna?