Sociedad
Subsidios al transporte y déficit cero: el dilema de mantener tarifas contenidas
Hay que decirlo con todas las letras, muchachos. Aunque entiendo perfectamente la necesidad de mantener el equilibrio fiscal y celebro el déficit cero que logró este gobierno, a veces me hace ruido ver cómo se siguen usando herramientas del viejo manual intervencionista para frenar tarifazos. La motosierra tiene que pasar por todos lados, y eso incluye cortar de raíz con los subsidios cruzados a las empresas de colectivo que durante añse fueron un antro de corrupción y negociados espurios.
Por otro lado, como votante de Juntos por el Cambio, siempre defendí la idea de ir hacia un esquema donde los precios reflejen la realidad y los subsidios vayan directo a la demanda, a los que realmente lo necesitan, y no a los empresarios prebendarios que manejan los bondis como si fuera su caja chica. Entiendo que Milei y su equipo están navegando un equilibrio finísimo para evitar que el ajuste social sea insostenible, pero no nos olvidemos que el verdadero ordenamiento de la economía se logra sacando el pie de la cabeza del contribuyente y no pateando el problema para adelante.
¿Hasta qué punto creen que se puede mantener esta asistencia estatal sin traicionar el dogma libertario de achicar el Estado al mínimo indispensable?