Política
Cierre de organismos públicos: balance entre eficiencia estatal y despidos
Hay que decirlo sin vueltas: pasé toda la semana laburando remoto para afuera, cobrando en cripto y riéndome de los que lloran porque se les acabó el curro en el Estado. Ver cómo la motosierra de Milei limpia ministerios fantasmas y saca a estos parásitos de la pauta es mejor que cualquier serie de Netflix. Los zurdos empobrecedores todavía no la ven y siguen queriendo vivir de la nuestra, pero el déficit cero no se negocia y la fiesta de los vagos se terminó.
Es increíble ver a los termos defender empresas públicas que eran un aguantadero de militantes mientras el país se fundía. Aprendan a programar, muchachos, salgan de la comodidad del empleo público inútil yá y cóbrvenla en dólares como corresponde en el siglo XXI. Dejen de llorar por el estatismo berreta que fundió a generaciones enteras y asuman que el modelo de la libertad vino para quedarse.
¿Hasta cuándo van a seguir aguantando el relato kirchnerista mientras el resto nos rompemos el lomo generando valor real sin depender de ningún político?