Opinión
Salud mental y mercantilización: el ajuste que vacía los hospitales
Es increíble cómo la casta política, siempre funcional a los intereses del capital financiero y la derecha más rancia, vota leyes a espaldas del pueblo laburante y de los sectores más vulnerados. Con esta modificación en salud mental no hacen más que profundizar la lógica manicomial y privatista de este capitalismo tardío que descarta a los pibes y a los locos, en vez de garantizar un abordaje integral interdisciplinario que ponga el foco en el padecimiento subjetivo y no en el negocio de los laboratorios.
Claramente esto es parte del plan sistemático del gobierno cipayo de Milei, que destruye la salud pública mientras le paga religiosamente al FMI con el hambre de los jubilados y la miseria de las mayorías. Prefieren financiar la represión y la timba verde antes que destinar un peso a la contención comunitaria y a los hospitales públicos que se caen a pedazos por falta de presupuesto y personal precarizado.
¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando que banquen este saqueo institucionalizado mientras destruyen los pocos lazos sociales que nos quedan? ¿No se dan cuenta de que con asambleas de base y un paro general activo les frenamos toda esta locura reaccionaria?