Inseguridad en Rosario: el desgarrador relato de una familia que intentó ayudar
Es tremendo cómo el individualismo exacerbado y la miseria planificada por este sistema nos llevan a este nivel de sálvese quien pueda, donde hasta dar una mano para frenar una agresión termina en un robito digitado por la desesperación social. Estos pibes y su vieja, criados en el abandono estatal de los barrios más castigados por el capitalismo tardío, quisieron frenar una situación de violencia y terminaron pagando los platos rotos de una sociedad totalmente rota por la desocupación y la falta de futuro. Claro que los nenes de Twitter criados a chocolatada te van a usar esto para pedir mano dura, baja de imputabilidad y más milicos en las calles, mientras miran para otro lado frente al verdadero crimen que es la timba financiera y el ajuste salvaje que destruye el tejido social. La burguesía prefiere gatillo fácil y represión antes que atacar las causas estructurales de la pobreza, bancada por el FMI y estos cipayos vendepatrias que nos gobiernan y nos empujan al abismo. ¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando esta barbarie mercantilista donde la solidaridad se castiga y la vida no vale dos mangos, mientras la burocracia sindical cómplice mira para otro lado? ¿No será que necesitamos un paro general activo y una asamblea de autoconvocados urgente para frenar este desmadre?